Una vez más el servicio de correo de Google nos deja sin poder trabajar. Lo irritante del asunto es que jamás tube ningún problema con el webmail gratuito, pero desde que usamos en mi compañia el servicio de pago de Google nos hemos quedado incomunicados tres veces.
Resulta irónico que una empresa como Google se pueda permitir dejar sin correo electrónico a millones de usuarios profesionales que confian en el servicio de Google. No creo que percibamos ninguna indernización, pero el daño económico que conllevan 20 minutos sin correo electrónico es considerable en el mundo empresarial.
Quizá no debamos acusar a Google, más bien deberíamo fijar nuestra mirada en todos esos administradores perezosos que confian en el servicio de correo profesional de Google antes que instalar un servidor de correo propio. Aunque el servicio de correo de Google ofrece ventajas económicas, no se puede confiar en que nuestros emails estén seguros en manos de terceros.



Deja un comentario